Así vienen siendo los últimos días. Los días, pero, al igual que ellos, yo también me estoy volviendo más complicada. Y estoy enfadada. y triste a la vez. Enfadada con la vida. Triste, porque hay cosas que no se pueden arreglar, o al menos, tú no puedes. Y es que, aunque "todo tiene una solución" en la vida, como se suele decir, hay una cosa, que no la tiene. Y precisamente de eso, han ido estos días.
Directamente, por mi abuela, que cada vez está peor. Y aunque cada vez lo tengo más asimilado, eso no impide que el corazón se me encoja cuando la miro, y pienso en el final.
Y por otro lado, está mi mejor amiga. Y su familia. Cierta es aquella frase de : "las desgracias nunca vienen solas". Y es cierta. Pero normalmente, una desgracia suele ser mayor que otra, y la de menor importancia, suele ser una tontería, que agrava la situación con lamayor desgracia. Pero a veces, como es el caso de mi mejor amiga, las desgracias son igual de grandes. De golpe. A la vez. Han diagnósticado cáncer a su tia. Y a su tio también. Al tio lo han operado, se lo han extirpado. Está bien, por ahora. Pero lo malo del cáncer, es que, puede volver a reproducirse. Y los cinco primeros años son más propicios para ello. Lo sé, por experiencia. Yo también tengo a alguien de mi familia así. O tenía, gracias a Dios. Digo tenía, porque tras la quimioterapia, y todo lo demás, hoy en día está bien. Recuperada.
Pues eso, el tio de mi mejor amiga está bien. Pero su tia está mal. Le han diagnósticado cáncer, con metástasis, y está muy avanzado. De hecho, no le dan demasiado de vida. La madre de ambos, padeció cáncer, y esa fue la causa de su muerte. Se dice el cáncer puede ser hereditario, y de hecho, han recomendado a los familiares que se hagan determinadas pruebas. No sé de qué son, sólo me lo ha comentado mi amiga. Imaginaos, y algunos, seguro que lo habéis vivido. Imaginaos a mi amiga. Imaginaos a su familia. Imaginaos cómo puedo sentirme ( aunque obviamente mis sentimientos son secundarios) , impotente, por no poder ayudarla.
¿Pero sabéis qué? La persona de mi familia con cáncer, padecía uno de los peores. Dígamos que va por grados. Grados de gravedad. Pues éra el peor.Y ahí está. Sana. Recuperada. Feliz. Y es que, un@ no sabe lo que el destino le tiene preparado. Y como no se sabe, la esperanza es lo último que se pierde, si es que se pierde. Porque a veces, ante hechos tan obvios, albergamos esperanza. O un milagro. Y es que, los hombres sueñan. Los sueños, son la causa de todo. Y la esperanza, es el sueño de los que están despiertos.
Y eso le digo a mi amiga. Aunque no pueda hacer nada directamente, intento animarla. Intento, de algún modo alimentar su esperanza, que aunque por momentos flaquea, sé que nunca perderá.

que razón.. me encanta tu forma de pensar, por cierto, te sigo :D me encanta tu blog!
ResponderEliminarmuuaaaak ;)
Muchísimas gracias =)... en serio, me hace mucho bien que gente como tú, sin interés de ningún tipo, me siga... y además, piropee mi forma de pensar! Besitos Rojos :)
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